domingo, 14 de octubre de 2012

¿Qué son las Prótesis Dentales?

Son dientes artificiales que se emplean cuando se ha perdido una, varias o todas sus piezas dentales.
Caries profundas, problemas de encía, accidentes o fracturas obligan al odontólogo a extirpar la o las piezas dañadas o con la edad se van deteriorando y aflojando de tal forma que se caen solas.
Gracias a los avances de la tecnología, ahora ya se pueden ofrecer diversas opciones a los pacientes para recuperar de forma “postiza o artificial”, su dentadura.
Lo que si bien no es igual a tener la dentadura propia, ayuda sin duda a que la boca realice sus funciones de forma casi normal.
También contribuimos a mejorar la estética del paciente, ya que la falta de piezas dentarias produce un hundimiento de partes blandas y en muchas personas produce un efecto antiestético marcado.
Recuperar la funcionalidad de una boca es lo básico para el bienestar del paciente, y es lo primero, aunque no lo único, que ha de lograrse.
Las funciones de la boca que ante todo se deben recuperar son:
Primero una masticación eficaz, sin que la prótesis interfiera en la deglución, puesto que ambas funciones influyen directamente en algo tan fundalmental como lo es la alimentación.
Y segundo una fonética adecuada que permita al paciente una correcta comunicación, sin que la prótesis interfiera en ella, sino todo lo contrario, que la posibilite.
Además de esto, obviamente debe tenerse en cuenta que las prótesis no deben interferir en la respiración.
Tipos de prótesis:
Removibles y no Removibles
Removibles: Son aquellas que el paciente puede retirar de la boca y volver a colocar por sí mismo:
Prótesis removible de resina
Prótesis removible metálica o esquelética
Ortodoncia removible

No removibles: Son aquellas que bien por cementado o atornillado, sólo puede colocar y retirar el odontólogo:
Prótesis fija
Implantes.

Lo primero tiene la desventaja de que con el tiempo los huesos de los maxilares se reabsorben, por lo que hay que cambiar de prótesis con relativa frecuencia porque ya no ajustan bien.
Por otro lado, las prótesis removibles, no son del agrado y comodidad de todas las personas, se mueven, se ensucian y ocasionan molestias adicionales y muchas ocasionan lesiones pequeñas en las encías, mientras se acostumbra a su fricción. 
La otra opción, que se busca cada vez con mayor frecuencia, es la de los implantes, método que utiliza “tornillos”, de titanio que se incrustan en el hueso y dejan un pilar por fuera de la encía en donde se atornilla el diente definitivo.
Este procedimiento es más costoso y molesto, pero en personas a las que les funciona, les permite tener una dentadura muy parecida a la normal.
Un inconveniente es para las personas que tienen poco hueso en la encía, lo que imposibilita la colocación del tornillo.
Prótesis removibles: Se utilizan cuando faltan algunos dientes y los demás pueden ser utilizados como puentes o soporte de la dentadura.
Se tienen que ajustar poco a poco hasta que la persona la siente segura.
Se aseguran con ganchos retenedores que se ubican en alguna pieza dentaria.
Deben quitarse y lavarse bien todos los días, después de cada comida y es recomendable dejarlos durante la noche en un vaso con agua con bicarbonato de sodio, para eliminar cualquier bacteria.
Puentes: Se colocan sobre dientes naturales limados, en espacios no continuos, es decir en donde hay uno o dos dientes entre dos espacios.
Implantes Branemark, se introducen en el hueso dejando un pilar fuera de la encía, sobre el que se pegan los dientes faltantes.
No tienen ganchos, no se liman los dientes remanentes y no hay partes móviles. Son muy estéticas.
La única limitación es que el procedimiento es molesto y no puede realizarse en encías muy delgadas.

¿Qué es la Odontopediatría?

La odontopediatría es la rama de la odontología encargada de tratar a los niños.
Tiene por objetivo prevenir, diagnosticar y tratar los problemas bucodentales en niños y adolescentes.
El odontopediatra es el encargado de explorar y tratar al paciente.
También se encarga de detectar posibles anomalías en la posición de los maxilares o dientes para remitir al ortodoncista, y de hacer un tratamiento restaurador en caso de necesitarlo.
El tratamiento restaurador principalmente se compone de tratar los traumatismos.
Tenemos los selladores, que consiste en obturar levemente los surcos y fisuras de las piezas dentales sin apenas quitar material dental para evitar posibles caries, y en tratar las caries producidas y sus consecuencias.
La principal diferencia entre la odontología habitual y la odontopediatría en el tratamiento de caries que tenemos es la presencia de los dientes temporales o de leche en los niños.
Lo cual hace que el tratamiento cambie, de forma que las lesiones ocurridas en la dentición temporal se tratarán de una manera menos conservadora y más agresiva que las ocurridas en los dientes permanentes.
Para evitar que, en el peor de los casos, se pudiera dar un tratamiento insuficiente a un diente temporal que luego repercutiría en su sucesor el diente permanente
Materiales usados en odontopediatría:
Bases y forros cavitarios:
Para la base o el fondo de la cavidad se usan los siguientes materiales:
Hidróxido de calcio, óxido de zinc eugenol que es una sustancia antibacteriana que forma dentina secundaria.
Ionómero de vidrio que libera flúor y, antes se usaba, cemento policarboxilato y fosfato de zinc que ya no se utilizan por ser muy tóxicos.
La base cavitaria ocupará décimas de milímetros de la cavidad total realizada.

Materiales temporales:
Son utilizados durante un tiempo limitado hasta que el material permanente está disponible. Y son los ionómeros, amalgama de plata, cemento de fostato de zinc y óxido de zinc eugenol.

Materiales definitivos
Son los materiales que usaremos en las obturaciones definitivas.
La amalgama de plata es el único que podemos usar en condiciones inadecuadas como puede ser un diente difícil o dificultad para aislarlo.
Es el material más utilizado, características:
1.     Tiene un buen coeficiente de expansión.
2.     Buena resistencia a la compresión.
3.     Es biocompatible.
4.     Insoluble.
5.     De fácil manipulación.
6.     Tiene una mala estética.
 7.     El mayor defecto de la amalgama es la presencia del mercurio, metal pesado que siempre está activo, produce contaminación del individuo portador y del agua en el proceso de manipulación

TRATAMIENTOS ODONTOPEDIATRICOS:
Para dientes temporales:
·        Recubrimiento pulpar indirecto.
·        Recubrimiento pulpar directo.
·        Pulpotomía
·        Pulpectomía.

Para dientes permanentes inmaduros:
·        Recubrimiento indirecto e directo
·        Pulpotomía
·        Apicoformación
·        Mantenedor de espacios fijos y removibles.

Las enfermedades cardíacas y su relación con las enfermedades periodontales


El mal estado de las encías, la escasa higiene oral y los hábitos poco saludables, como el tabaquismo, pueden favorecer el desarrollo de gingivitis y enfermedad periodontal.
Asimismo, estos trastornos inciden en la aparición de problemas cardiovasculares y procesos inflamatorios.
Una mala salud gingival puede aumentar significativamente la frecuencia de enfermedades vasculares, nacimientos prematuros de bajo peso o un mal pronóstico a largo plazo de enfermedades como la diabetes y la osteoporosis.
Este dato es especialmente importante si se tiene en cuenta que más del 70 % de la población sufre gingivitis y un 50 % de la población adulta padece de enfermedad periodontal.
Actualmente se han encontrado Porphyromona Gingivalis y otros gérmenes causantes de enfermedades periodontales en las placas de ateroma vasculares y cada vez hay pruebas más claras y contundentes que avalan la existencia de asociaciones de riesgo entre las periodontitis y las enfermedades cardiovasculares. 
Al ser las enfermedades periodontales unas infecciones orales crónicas que cursan con un incremento de bacterias debajo de las encías, se piensa que estas bacterias pueden provocar infecciones a distancia en otros órganos, entre ellos el corazón.
El mecanismo sugerido para la asociación entre las infecciones, como las periodontitis, y la isquemia coronaria, que ocasiona los infartos de corazón, sería el efecto de las bacterias sobre las células implicadas en los mecanismos que provocan la arteriosclerosis y su consecuencia más grave, la aterotrombosis.
Esta es una enfermedad compleja, de larga evolución, motivada por gran número de factores.
Entre ellos destaca la inflamación, entendiendo por inflamación el proceso desencadenado por nuestras defensas, en el que participan células de la sangre y muchos elementos químicos liberados por ellas.
Factores que la pueden agravar: el hábito de fumar, una manera incorrecta de encajar los dientes o algunas enfermedades generales o medicaciones.
La periodontitis está producida por bacterias bucales que inflaman la encía y destruyen la sujeción de los tejidos que rodean al diente para que estén firmes, es decir, afectan al hueso y a la encía que rodean la raíz del diente. 
A medida que la enfermedad va progresando, los dientes acaban moviéndose y perdiéndose.
A veces, la persona que tiene problemas en sus encías se da cuenta porque le sangran, tiene la sensación de dientes más largos y aumento de la sensibilidad al frío.
Conocemos perfectamente cuales son los factores de riesgo de las enfermedades cardiovasculares.
Los principales son el consumo de tabaco, la diabetes, la obesidad y el estrés. 
Varios de estos factores de riesgo coinciden con los de las enfermedades periodontales como son el tabaquismo, el estrés, la diabetes mal controlada y otras enfermedades, que comprometen los mecanismos de defensa contra las infecciones.
El tabaquismo es uno de los principales factores de riesgo de enfermedad coronaria, e incrementa el riesgo de padecer enfermedades periodontales.
Los fumadores responden peor al tratamiento periodontal, y tienen mayores posibilidades de volver a enfermar tras su tratamiento.
La mayoría de los factores de riesgo pueden ser evitados modificando nuestros hábitos. 
Sin embargo debemos conocer que existen otros factores no modificables por el paciente, como la predisposición familiar. 
En todos los casos, la posibilidad de contraer enfermedades periodontales se reduce con una higiene oral adecuada y visitas periódicas al dentista. 
Concluimos, resaltando la importancia de establecer sistemas de prevención para reducir el riesgo de padecer enfermedades cardíacas y periodontales. 
Un estilo de vida saludable, con una dieta sana, variada y equilibrada, la práctica habitual de ejercicio físico y el abandono del hábito tabáquico, redundará en una mejoría tanto de la esperanza como en la calidad de vida. 

martes, 9 de octubre de 2012

Laser en Odontología


Desde 1960, en que fue creado el primer aparato de láser para uso medicinal.
Las investigaciones tendieron a buscar una herramienta capaz de mejorar las técnicas tradicionales y reemplazar al instrumental rotatorio de uso odontológico.
Hoy sabemos que las aplicaciones del láser se han ampliado pudiendo ser utilizado en Blanqueamiento Dental, Cirugía, tratamiento de caries, tratamiento de dolores crónicos.
LASER en una sigla de los vocablos ingleses  que significa "Luz Amplificada por Emisión Estimulada de Radiación" o, en otras palabras, un haz de luz altamente energético, con propiedades específicas, y con la capacidad de interactuar con el tejido irradiado consiguiendo un efecto terapéutico.
En el caso de la caries dental, el haz de luz incide sobre el diente y elimina la zona enferma exclusivamente en forma superficial y pulsátil, siendo absolutamente segura su utilización.
Por otra parte, al ser su acción selectiva y puntual, se consiguen cavidades sumamente pequeñas y conservadoras, sin necesidad de desgastar grandes cantidades de tejido dentario sano.
Estas cavidades serán restauradas con Luz Halógena y materiales estéticos.
La acción del láser sobre el diente, al ser superficial, nos brinda como beneficio la casi innecesaria aplicación de anestesia, sin los consiguientes riesgos, sin pinchazos, y sin la desagradable sensación de adormecimiento al finalizar la consulta, pudiendo el paciente continuar normalmente con sus tareas habituales.
Ventajas del empleo de láser en cirugía estomatológica
  • Utilización de menos instrumental
  • Mejor manejo de las normas de seguridad
  • No interfiere en el funcionamiento de los marcapasos cardiacos
  • Empleo de menor cantidad de anestesia.
  • Casi todas las formas de entrega permiten un empleo  cómodo y el acceso a todas las regiones de la boca 
  • Precisión de corte con hemorragia escasa o nula.
  • Descontaminación del campo operatorio
  • Intervenciones más breves
  • No es necesario suturar
  • El láser puede ser insustituible en lesiones muy extensas  o que involucran múltiples sectores de la mucosa bucal.
  • Posoperatorio más confortables, con reducción al mínimo de la medicación preoperatoria y posoperatoria.
  • Fibrosis y retracciones cicatrizales muy atenuadas.


Desventajas del empleo de láser en cirugía estomatológica.
  • Mayor coso de los equipamientos.
  • Capacitación y entrenamientos permanentes
  • En distintas circunstancias no es posible obtener tejidos para biopsia in el riesgo de inducir modificaciones  
  • No cohíbe la hemorragia de los vasos de más de 50 um de diámetro.
  • No tiene función inmunizante comprobada.
  • Podría incrementar el porcentaje de células malignas en el torrente circulatorio, y por ende las micrometástasis pulmonares en forma proporcionada al grado de invasión quirúrgica.

¿Qué hacer para el dolor y la infección dental?


Es un malestar originado por el daño a dientes, muelas o encías, el cual puede presentarse como consecuencia de un golpe, caries dentales o infecciones. 
Pudiéndose complicar si se alteran los tejidos que aseguran la fijación y el sostén de un diente o muela, lo que provoca que la pieza dental se debilite y caiga.

Causas:
Acumulación de sarro, es decir, depósito áspero y antiestético de minerales (contenidos de manera natural en la saliva) y placa bacteriana
Alveolitis dental. Infección de uno de los alvéolos (cavidades de la mandíbula en las cuales están encajados los dientes), que suele aparecer después de la extracción de un diente en mal estado.
Bruxismo. Trastorno ocasionado por estrés que se caracteriza por apretar, "castañetear" o rechinar los dientes durante el sueño.
Ataque de bacterias que ocasiona desintegración gradual de los tejidos que forman dientes y muelas.
Dentición o erupción de dientes en bebés y niños, y las muelas del juicio en adolescencia o etapa adulta.
Fractura o caída de una pieza dental a causa de un golpe.
Gingivitis. Inflamación de encías y estructuras de soporte de las piezas dentales, ocasionando dolor y sangrado, producida por falta de higiene y deficiencia de vitamina C.
Heridas en encías.
Objetos atrapados entre los dientes.
Uso de aparatos de ortodoncia, como puentes, frenos o braquets.

Síntomas:
Dolor y molestia que pueden impedir masticar.
Inflamación, enrojecimiento y/o sangrado de encías.
Secreción de líquidos con mal olor.
Abscesos (acumulación de pus) en la raíz de la pieza dental.
Las mejillas pueden verse abultadas.
En ocasiones dolor de cabeza y fiebre.

Tratamiento:
Si el dolor dental o en encías es moderado puede controlarse con analgésicos de venta libre.
Mantener buena higiene dental, para ello se requiere cepillar los dientes tres veces al día o después de consumir alimentos.
Si hay inflamación, se sugiere colocar compresas frías sobre la mejilla. 
El área afectada no debe ser expuesta a calor, ni aplicar sobre ella tabletas de ácido acetilsalicílico.
En caso de que se presente fractura de un diente, es recomendable limpiar el área afectada con un paño limpio, colocar compresas frías en el rostro.
En caso de que se tengan objetos atrapados entre los dientes, pueden removerse con hilo dental evitando dañar las encías.
Si es a causa de infecciones y hay absceso, el dentista hará pequeño corte en el área afectada para favorecer la evacuación de pus.
Si el dolor dental es ocasionado por puentes, braquets o frenos, el especialista deberá ajustarlos.
Las molestias que produce la erupción dental pediátrica e infantil pueden aliviarse con soluciones o geles con efecto analgésico y anestésico.
Cuando hay dolor a causa de aftas o heridas en encías puede recurrirse a antisépticos y enjuagues bucales.

Los Dentífricos y Cepillos Dentales


Los dentífricos son conocidos como pastas de dientes y desde antaño se han usado para contribuir a la limpieza de los dientes.
Hasta hace pocos año el efecto cosmético era el más considerado, pero los avances tecnológicos ha hecho que en ellos se incluyan substancias con efectos terapéuticos.
Por ello, hoy en día existen en el mercado gran cantidad de dentífricos con efectos diversos sobre las piezas dentarias y las encías.
Si le han prescrito o ha adquirido un dentífrico, podrá saber por su composición las indicaciones precisas del mismo y si su uso debe o puede ser utilizado por toda la unidad familiar.
Los dentífricos usados deben ser distintos según las edades y según las tendencias patológicas bucales. 
Los dentífricos están compuestos por diferentes substancias y cada una de ellas tiene una función diferente:
A) Detergentes Abrasivos Humectantes o humedificantes Aromatizantes y edulcorantes
B) Colorantes Conservantes y Anticorrosivos del tubo Substancias antiplaca bacteriana y anti cálculo Substancias que aumentan la resistencia del esmalte Desensibilizantes
C) Blanqueadores Antinflamatorios y Epitelizantes Enzimas Portadores de calcio Substancias naturales, vegetales
CEPILLOS DENTALES:
Tradicionalmente se han usado cepillos manuales, en los últimos años han surgido diferentes cepillos de tracción eléctrica, que poco a poco han ido mejorando y que vamos a describir posteriormente.
Un cepillo manual consta de dos partes: mango y cabezal.
El mango puede tener diferentes diseños, no hay estudios evidentes de que tipo de mango es mejor.
Hay mangos rectos o mangos con una curvatura o acodados lo que hace que el cabezal quede a otro nivel.
Hay mangos con un codo flexible que según sus diseñadores sirve para llegar mejor en zonas de la boca de acceso más difícil.
La parte más importante del cepillo es la cabeza, es la parte activa.
Está formada por penachos de filamentos y a diferencia del mango, las diferencias entre cabezales son importantes.
Los cabezales pueden tener diferentes tamaños y se aconseja un cabezal adecuado al tamaño de la boca.
CEPILLOS DE 4 Y 3 HILERAS:
Las cerdas o filamentos que componen el cabezal, son la parte más importante del cepillo como vamos a ver seguidamente.
Los primeros cepillos se confeccionaron con cerdas naturales, hasta que se empezaron a fabricar fibras sintéticas y hoy se usan filamentos de nylon y fibras de poliéster. 
Las cerdas naturales eran traumáticas ya que la tecnología no permitía hacer terminaciones romas.
Además no se secan y ello facilitaba la acumulación de bacterias entre los filamentos.
Los filamentos que se confeccionan hoy son con terminaciones redondas o fusiformes, son atraumáticas y solo podemos dañar la encía y el diente si usamos malas técnicas de cepillado.
Hoy tenemos cepillos con diferentes durezas, blandos, medios y duros.
Los cepillos se deben cambiar a menudo, su duración efectiva depende de la dureza y de la técnica del cepillado.
Los cepillos que presentan 2 o 3 hileras de filamentos son cepillos que usaremos para los enfermos periodontales, son los llamados cepillos periodontales o sulculares.
Cepillos sulculares usados para la enfermedad periodontal.
Los cepillos de 4 a 6 hileras son cepillos para uso normal, para las personas que no tienen problemas bucales.
Los cepillos deben cambiarse cuando veamos que los filamentos no están rectos y esto depende de la dureza del cepillo y de la forma de cepillarse, por eso varía en cada persona la duración de un cepillo.
En general se recomienda cambiarlo entre los 2 y 6 meses.
Los cepillos interproximales son de uso más fácil, pero el problema es que no los pueden usar todas las personas, ya que en espacios pequeños no entran.
La forma del cepillo puede ser cónica o cilíndrica y además las casas comerciales los fabrican en distintos tamaños.
Los cepillos interproximales están indicados también en portadores de prótesis fijas, implantes y en pacientes con aparatos de ortodoncia fija.
Aparecen casi cincuenta años, por tanto no son tan modernos como la gente cree, aunque hasta hace muy pocos años no se han perfeccionado.

¿Qué es la Endodoncia?


El tratamiento endodóntico comprende todos aquellos procedimientos dirigidos a mantener la salud de la pulpa dental o de parte de la misma.
La pulpa dental es un tejido conjuntivo constituido por células y aferencias nerviosas y vasculares, que ocupa parte de la corona y la raíz o raíces del diente.
La cámara pulpar es la porción de la cavidad pulpar que se encuentra dentro de la corona mientras que la parte que ocupa la raíz se llama conducto radicular.
La cavidad pulpar está ocupada por la pulpa dentaria. 
La cámara pulpar es siempre una cavidad única y varía de forma, de acuerdo al contorno externo de la corona.
El tamaño de la cavidad pulpar está determinado fundamentalmente por la edad del paciente.
Los dientes de los niños tienen las cavidades pulpares más grandes.
Con la edad, y las agresiones que sufren los dientes, la cavidad pulpar se va atrofiando.
Los conductos radiculares se extienden desde la cámara pulpar hacia el ápice radicular, y normalmente tienen su diámetro mayor a nivel de la cámara para irse estrechando según se acerca al foramen apical.
La forma normal en un adulto es cónica más ancha en la corona y más estrecha en el ápice.
Para realizar tratamientos endodónticos es imprescindible conocer la anatomía tanto de la cámara pulpar como de los conductos radiculares.

Cuando la caries ataca al diente lo va agujereando poco a poco.
Lo primero que se daña es el esmalte. Si sigue progresando, afecta a la dentina y, si avanza aún más, alcanza a la pulpa donde se encuentra el nervio.
El proceso de avance de las caries suele ser lento, por lo que es fácil detectarlas antes de que sean demasiado grandes.
Sin embargo no siempre se ven.
Pueden ser muy pequeñitas o estar situadas entre dos dientes, por lo que ha de ser nuestro dentista quien las localice.
Muchas veces las descubre por medio de una radiografía.
No siempre duelen.
A veces no sentimos dolor hasta que ha llegado hasta el nervio y entonces ya es demasiado tarde.
Cuando la caries llega al nervio, éste se infecta y por ello se inflama y duele.
Si la inflamación persiste, el nervio puede perder su vitalidad.
Ya no se siente dolor, pero se produce pus, que sale por la punta de la raíz, y ocasiona un flemón.
A veces el organismo reacciona formando una especie de cápsula a su alrededor y entonces se produce un abceso.

La endodoncia consiste en la apertura de una cavidad en el diente y la eliminación del nervio que ha sido afectado por la caries.
Es lo que vulgarmente se conoce como "matar el nervio".
Posteriormente, el conducto donde se encontraba este nervio se agranda unos milímetros con unas limitas especiales, de grosores crecientes, y se elimina la materia orgánica del interior de la cámara pulpar.
Tras su desinfección, que es fundamental, se rellena el conducto con un material similar al plástico.
Todo este proceso es muy delicado y a veces muy complejo dependiendo de la naturaleza de cada diente.
Si se trata de un molar o un premolar, que tienen más de una raíz, este tratamiento debe hacerse en todas las raíces del mismo.
Una raíz puede incluso tener más de un conducto por lo que el tratamiento se hará en todos ellos.
Luego se tapa la cavidad y se reconstruye el diente bien con resina o con metal.
Este proceso salva al diente de tener que ser extraído, pero lo deja más debilitado que cuando tenía su nervio sano (sin afectar por la caries), razón por la que a veces resulta necesario colocarles encima una corona dentaria.
Otras veces es necesario incluso colocar una especie de tornillitos, llamados pins o pernos, para aumentar la resistencia del diente.