martes, 23 de octubre de 2012

Los golpes en la cara y sus consecuencias


La cara es el punto más sensible y vulnerable en el caso de recibir un golpe.
Son más trascendentes las lesiones del ojo, las mas frecuentes se dan en los deportes de pelota, por contusión directa o roce, aunque también puede generarlas el oponente con los dedos.
 Los usuarios de lentes son especialmente sensibles a los traumatismos oculares, porque existe además el peligro de la introducción de un cuerpo extraño en el globo ocular.
 Si el golpe se recibe cerca del ojo, y es lo bastante fuerte, tendremos un bonito color morado durante unos días.
No es más que una contusión y no tiene más implicaciones.
Pero si el golpe se recibe en el ojo, siempre hay que considerarlo grave.
Si el lesionado se queja de dolor en el ojo, o incluso nota problemas de visión, hay que actuar de inmediato:
Deben taparse ambos ojos, ya que se mueven sincronizadamente y el ojo sano obliga a moverse al otro, aunque este tapado.
Si el golpe recibido hace sangrar la nariz, agua oxigenada empapando un algodón, se mete el algodón en los agujeros de la nariz, se inclina la cabeza hacia atrás, y se espera a que cese la hemorragia.
 Si se nota fractura de cartílago de la nariz, no debe intentar corregir.
Aplicar frio para evitar que se hinche en exceso, y luego al hospital, en este caso el que sangre la nariz es secundario.

Si el golpe es fuerte y se nota que un diente se mueve, hay que evitar tocarlo la situación en principio no es muy urgente, pero debe acudirse a un dentista lo antes posible.
 En caso de golpes tan “excelentes que uno o mas dientes salen rodando por el suelo, que no cunda el pánico, hoy en día se puede reimplantar.
El lesionado ha de morder una gasa o algodón empapado en agua oxigenada, y los dientes se han de guardar en hielo lo mas prisa posible.
Lesionado y “piezas sueltas” del mismo han de ir al hospital, y si se actúa a tiempo es posible que se puede recuperar la dentadura.
Salvo que se rompan por el golpe o contra los dientes, en cuyo caso hay que ir al hospital para poner las suturas oportunas, la situación no presenta mayores problemas.
 Si se desencaja la mandíbula, no es tan grave, pero es tremendamente incomodo para el lesionado.
 Si se vuelve a colocar en su sitio por si misma, no es necesario hacer nada mas.
Al jugar o practicar deportes diariamente, los niños pueden sufrir lesiones leves, la cabeza y la cara son las partes del cuerpo más expuestas a los cortes, rasguños y laceraciones.
En los niños, la cabeza es proporcionalmente mucho mas grande que el resto del cuerpo en comparación con los adultos, por lo cual, en caso de caída, la cabeza es el “blanco” mas expuesto.
A los niños les gusta moverse rápido y suelen correr en lugar de caminar.
Actúan por impulso y crean situaciones peligrosas, como las que se generan correr con un lápiz en la boca o con tijeras en la mano.
En primer lugar, decir que un puñetazo o golpe realizado en la cabeza o rostro de una persona puede ser susceptible de causar lesiones o daños físicos de diversa índole, siendo la muerte el más grave de ellos.
Una de las circunstancias más claras en las cuales podría darse la muerte aquella en la que el impacto se produzca en una de las zonas vulnerables de la cara o cabeza.
Otra de las circunstancias, en las que puede haber resultado de muerte tras un golpe en la cara o cabeza, es el caso de un puñetazo capaz de producir una sacudida violenta de la misma.
Al ocurrir el impacto del puño, éste golpea contra el cráneo debido a su relativa inercia, el cerebro se acelera después de haber recibido el golpe.
Esto causa un desplazamiento del cerebro en relación con el cráneo.
Como el cráneo está separado del cerebro solamente por una delgada capa de líquido, el golpe llega directo al cráneo causando un trauma directo al cerebro, esto puede ocurrir en la parte frontal del cerebro con la resultante fuerza de inhibición.
Los bazos capilares que están entre el cráneo y el cerebro pueden también dilatarse hasta desgarrarse, como resultado de esta fuerza de aceleración, causando hemorragias.
Las lesiones superficiales en la cabeza y la cara no se pueden evitar, a pesar del cuidado que pueda tener en el hogar y de las precauciones que pueda tomar cuando su hijo juega en un espacio abierto.
Manteniendo la calma y conociendo algunas de las técnicas básicas de primeros auxilios, usted puede ayudar a su hijo a superar el miedo y el trauma que ocasionan las lesiones superficiales en la cara y la cabeza.

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